Friday, October 09, 2009

Cri

Cri
Cri
Cri
Crío criadillas en crisis.
Criminales que asaltan
Borrachos, ahogados.
Borrachos ahogados.
Cruces cristianas
Un poco atrapadas en cristales
De sal, de sales.
De males.
De Thales.
Termales.
Crisálidas crujientes en mi cráneo.
Crónicas cerradas, enceradas
Barnizadas
De carne, de hambre.
Crestas, chuchas, putas, mierdas.
Crines infinitas a la espalda.
Crematorios infinitos a la espada.

Thursday, September 17, 2009

Dejé que te me escribieras en cada rincón de la piel y hoy tengo que incinerarme, calcinarme hasta el hueso, destrozar cada resquicio que queda ahí, menguante, acuciante, infinitamente intolerable, doloroso, monstruoso; dejé que hicieras nido y pusieras tus infecciosos huevos entre mi carne y hoy tengo que desmembrarme y desmenuzarme, buscar entre los músculos y los tendones, cada pequeña porción de ti y fumigarme hasta las entrañas; te permití vivir bajo mi cabeza y teñir mi cerebro, mis membranas que hoy se llenan de pus, pura materia gris en plena descomposición y tengo que arrancarme el cabello a mechones, con fuerza, gritando, y salir de mí y entrar en mí; y dejé que
pasaras noches en mi cama, bajo mi sexo y dentro de mí, mil veces y ahora tengo que eliminar todos los restos de semen y de
todos los
nauseabundos fluidos que hoy no me dejan
pegar pestaña en la noche y
siento
cucarachas corriendo y haciéndome cosquillas bajo las capas más profundas de la piel
y la sangre se me pone
espesa
y avanza
cada vez más lento y mi corazón
(músculo)
se atrofia y encima de todo va
un cigarro tras otro y el humo que me llega hasta el pie y se devuelve, me llega hasta el pie y se devuelve;
la revisión de mí es exhaustiva y minuciosa.
Quiero hacerlo de una vez y bien, aunque el dolor me lleve al borde (¿Al borde?) del precipicio y se mofe de mí tan agudo que perfora los tímpanos, como la música que dejaste, como tus gritos que desgarran gargantas frágiles, ojos frágiles, cataratas infinitas.

Sunday, August 30, 2009

Bíblico.

Desde el barro me río. Desde mi cara en el barro me río. Que la condena no son las manos tiznadas de trabajo, no son las caderas engrandecidas, no son los gritos del parto. No. Eso no es condena. Eso es ridículo, ínfimo, pequeño. Ahora en el barro me río. De entender me río, de mí me río. El castigo es voltearse, el castigo es convulsionar, el castigo es aferrarse, sostenerse; castigo son las caricias, esas tres de la mañana, esas seis de la mañana sin dormir, el calor, la piel, el roce; el castigo es el recuerdo, el puñal, lo inolvidable; el castigo son las manos, son los labios, son las miradas eternas hacia adentro, hacia afuera, el supurar por los oídos, el líquido cálido, la sal; el no ser capaz, el no poder, el no querer, el no quererse; no quererse y sin embargo... Eso es. Eso es lo realmente macabro.

Sunday, August 02, 2009

In spite of me.

indiferente al
desastre que dejaste indiferente
a
esas llamadas perdidas
a esos mensajes
que no se olvidan
nada se olvida y tú
indiferente
como imposible no serlo
no no mirar
no obviar
el dolor
en medio de mi pecho
en medio de mis pechos
que atajan mis manos el dolor
de tu cuerpo de
las tres de la mañana
indiferente porque de no
serlo
morirías conmigo
y tú
tú lo vas a hacer todo

a pesar de mí
y estoy
orgullosa
de ti, de tus
logros
de tus canciones
de tus melodías de tus acordes de tus letras de tus sueños
y
me muero y me seco
lentamente.

y tú
tú vas viviendo y

tú vas viviendo.

Friday, July 24, 2009

Runaway

"Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope."
Te escuchaba hablar. Sabía que estabas diciéndome cosas, contándome cosas. Amores viejos, heridas viejas, despedidas, otros lugares. Creo que en cierto modo te escuchaba, sí. Te entendía. Estaba ahí parada junto a ti llegando a un paradero, íbamos por la misma calle, íbamos por el mismo frío. Y también creo que me dolían las manos, creo que te lo dije.
Creo. Es que realmente no estaba a tu lado, y no íbamos por la misma calle, ¿Sabes? Me escapo de ti. Corro de ti. Me das muchísimo miedo, pero no creo que algún día te lo diga. Desde tus manos, hasta tus palabras que mutilas, que partes por la mitad, tus movimientos, tus ojos. Todo en ti me grita que salga corriendo. Es increíble cómo te haces daño, todo el tiempo, te haces daño. Por eso cuando voy contigo te hablo de mi daño, y de mis heridas, y de mis amores viejos. Quizás me escuchas, no lo sé. Dudo que lo hagas, hace mucho que no escuchas a nadie. No es realmente importante. Mejor que no me escuches, que no me recuerdes. Que todo esto pase rápido. Que no me veas cuando corra de ti.
Cuando huya de ti.

Saturday, April 04, 2009

Death is the road to Awe.

Es la quietud de un río que no avanza. En el aire todo está suspendido con ganas de moverse, intranquilamente detenido. Justo antes de dar el golpe, justo frente a lo inconcluso y en pausa, en suspenso. Desde debajo de la tierra todo para. Ya no hay movimiento, porque ya no hay fuerza, porque la Primera partícula ha cesado de temblar. Y de pronto el Universo se nos hace tan enorme. Y de pronto somos simplemente dibujos de algún niño, en un cuaderno que perdió, que dejó por ahí tirado. Que olvidó. Una tarea pendiente, una desesperación pendiente. Quizá debajo de varias cajas de cosas viejas, quizá inalcanzables en el estante más alto de una casa. La cosa es que estamos lejos, estamos escondidos con la esperanza de que se acuerden de nosotros, porque nos sentimos tan solos... Porque tanta soledad va marchitando las ganas, porque tanta tristeza va descascarando la pintura. Porque no es el tiempo, el tiempo no hace nada, el tiempo es, no hay devenir, no hay pasado, hay acción o no la hay, pero el resto es historia. Hay instante o no. Y cuando la partícula Primera se detiene, no hay nada. Y ahí estamos, en ese intersticio, en esa fracción despojada de dimensión, no hay contemporáneos ni predecesores, no hay recuerdo ni bifurcación en los caminos, porque no hay camino. Es esa fracción de momento, de atemporalidad, que nos deja flotando en la nada. Es ese recuerdo que no alcanzas a atrapar, que sabes que está ahí y se va, se retuerce para que no puedas asirlo. Dos veces cabe la tierra en un lunar de júpiter, tormentas perennes, estamos en medio de una casualidad, en medio del azar de lo que cambia. De lo que se transforma. Y una niña recostada mira al cielo y se cuestiona, y siente miedo. Sientes miedo. Sentimos pánico, y el pánico se diluye en un no entender. En un no abarcar. Es tanto el espacio, son tantos los años, las velocidades, las interrogantes. Nuestro todo se refugia en la nada, porque es el único espacio en el que somos realmente. En el que somos como somos realmente.

Es cuático todo lo que puede decirte una canción.

Monday, March 30, 2009

Como para ser encontrado.

Aquí todo es demasiado intenso, si es sentimiento es eterno, si es emoción destroza y yo quiero ser de ti, ser en ti, ser para ti, hombre combustión hombre fuego. Hombre De Fuego. Todo acá es tan tierra, todo acá es tan agua. Desde detrás de tu oreja, desde tu espalda, tus muslos cansados quiero re-nacer. Aferrarme a esos ojos, ojos de vientos antiguos. Ojos que intoxican. Todo acá es demasiado intenso, y yo susurro, y yo muerdo. Y yo rabia amor rabia gozo. Quiero ser en ti. Mis pies en otro suelo, en otro espacio, en otras noches a leguas de distancia de tu pecho, de tus manos. De surcos que no conozco, de iras que no poseo. Imagino horas, imagino plazas y quiero salir corriendo a encontrar. A encontrarte. Vivimos en dimensiones paralelas y desde el túnel te miro y te imagino, desde la ventana me pareces cerca y sin embargo y con embargo tú estás en tu pasto, en tus pies y tú eres libre.
No eres tú realmente, hombre combustión hombre fuego. Eres lo que yo te esculpo en las entrañas, porque quiero que seas en mí, quiero encontrarlo. Déjame encontrarlo, finge. Finge que eres ese que no existe, finge que mi yo no es tal, que estoy allá afuera. Finge para mí. Pedirte cualquier cosa es pedirte mucho. No me debes nada y yo lo quiero todo. Todo, ahora. Ay, que me muero, que me reviento, que todo acá es intenso. Que todo acá es inmenso...

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